No soy lo que escribo, soy lo que tú sientes al leerme

viernes, 25 de mayo de 2012

mírame, soy una luchadora...


He aprendido a afrontar los problemas, a no derrumbarme ante ellos por muy grandes que sean, he aprendido a contener lágrimas durante meses, a ser feliz y a partir de mentiras, he llenado miles de vasos observando como sin hacer nada... acababan vacíos, también he aprendido a no volver la vista atrás, a no arrepentirme de nada de lo que haga, a aceptar mis sentimientos y vivir con ellos, o darle la cara a los miedos, a no huir. Pero hay un día en que de nada sirve lo aprendido, de nada valen todos esos escalones que has estado subiendo, porque hay un día en que tropiezas y caes. Y ahora por una vez no voy a ser esa chica valiente que aguante lágrimas, ahora voy a correr, voy a huir de todo cuanto no quiero escuchar ni ver, y lo siento, pero deseo que no llegues a ese momento en que las fuerzas acaban, en que aunque sonrías, aunque imagines el mejor lugar de tu vida, las lágrimas no se contengan. Así que sí, aquella a la que a partir de ahora llamaréis cobarde puede que sea yo, sí, aquella que corre y corre sin dejar de llorar, aquella que acepta lo que hay y lo vive como se merece, y si tiene que llorar... pues llora, y si tiene que correr... correrá sin parar. No pienses que soy débil, no lo pienses porque no es así, pero necesitaba saber lo que se siente al huir, y ¿sabes qué? Que no ha servido de nada, sigo con el dolor en mí, sigo corriendo sintiéndome más débil con cada paso que doy, así que nada... voy a detenerme, a volver la vista atrás, y a volver a subir de uno en uno, todos los escalones de los que caí un día, y cuando llegue al final, entenderé que necesitaba huir, para valorar el luchar.
 

regalar sonrisas...

El tiempo pasa, los aviones vuelan, los coches corren, los pájaros alzan las alas para así nunca caerse, las personas sienten amor, desamor, felicidad, tristeza, alegría, compasión y millones de sentimientos que podemos lograr, la vida transcurre sin que nos demos cuenta. No hay que perder ni un solo momento, ni un solo segundo, y nos tenemos que rebozar de sonrisas al despertarnos y antes de acostarnos. Porque que seamos pequeños, no quiere decir que no podamos sentir grandes cosas. Que podemos volar, estirar las manos, y ser felices. Que podemos sentir, sobrepasar las nubes, y reírnos de tal manera que al final nos duela la barriga. No merece la pena dejar de sonreír, dejar de ser feliz, no hay motivos para dejar de hacerlo mientras que tengas fuerza y coraje. Está claro que la gente cambia, y la vida cambia con ellos. Pero eso es irremediable. Al fin y al cabo somos personas, personas que se equivocan, que aprenden de errores… es decir, estamos continuamente aprendiendo, continuamente disfrutando del momento o simplemente lamentándonos por algo que hemos hecho y pensamos que no deberíamos de haberlo hecho. Pero es así. Es todo como un gran círculo, todo se repite. Siempre la misma historia, el mismo cuento… Tenemos que creer en nosotros mismos, y pensar que no debemos perder nada. Elegir entre miles de opciones e intentarlo todo en esta vida, porque muchas veces ya tenemos el no, pero tenemos que luchar por el sí. Tenemos que luchar por ser como somos, que nadie nos manipule, ser felices a nuestra manera, ser felices con quienes queremos serlo, y sobretodo ser nosotros mismos, porque si no, todo esto sería una gran careta. Y después de la careta, nada sale bien. Así que de nuevo nos toca llegar a la cima de la montaña con cuidadito para no caernos, dejando huellas por el camino a las personas que más nos quieren y que más queremos, dejando rastro para que así el día de mañana, estemos satisfechos por lo que hemos vivido. Ser persona con un corazón enorme, vivir hasta reventar. Querer, luchar, buscar, amar… Porque somos personas que tenemos algo en común; Esa gran capacidad de regalar sonrisa.

Let it go...

A solas.
Siéntete importante, deja de cabrearte al ver que las cosas no son como pensabas, no solo existe el malo y el bueno, el mundo es un lugar donde hay que luchar para poder ser feliz. No hay nada demasiado complicado, todo tiene solución menos la muerte. No llores si nada ni nadie merece tus lagrimas, no pienses si no tienes nada bonito en que pensar, encuentra la manera de coger la felicidad y nunca soltarla. Enseña tus dientes, alarga tus pestañas, haz fuerte tu corazón y no descanses en la batalla.

y es que no nos damos cuenta...

 No nos damos cuenta de que lo que podemos tener llegará un día en que no esté ahí y será entonces cuando lo echemos en falta, cuando nos demos cuenta de lo que hemos perdido, cuando nos arrepintamos de no haber sabido aprovechar eso que antes habíamos llegado a despreciar. El amor no lo entiende nadie, ni si quiera el ser que lo creó, pero todos lo necesitamos, todos lo odiamos, pero es una droga a la que hasta la persona más sana es adicta. Es todo lo que se puede tener en esta vida. Lo tienes y no lo quieres, lo quieres y no lo encuentras. Ley de vida, ley de amor, esa ley que no se puede saltar y que todos nos vemos obligados a incumplir. "AMOR" Me lo definieron como una palabra con cuatro letras, dos vocales, dos consonantes y dos idiotas. Recuerdo que me reí hasta que me dolió y luego de repente, empecé a llorar como una niña pequeña, no tenía fuerzas para nada. Todos sufrimos por amor, lo más bonito se convierte en un infierno y esa persona que nos hizo sentir por encima del cielo se transforma en aquella que no quieres ni volver a ver. No sé, es demasiado complejo para nuestro entendimiento. Cuando se abre una puerta se cierra otra, pero no se pueden igualar, es complicado. Ciertamente, las cosas cambian.

arriesgarse...


Aunque reír es arriesgarse a parecer un tonto. Aunque llorar es arriesgarse a parecer sentimental. Aunque acercarse a alguien es arriesgarse a involucrarse. Aunque mostrar tus sentimientos es arriesgar tu yo interior. Aunque exponer tus ideas o tus sueños a una multitud es arriesgarse a perderlos. Aunque amar es arriesgarse a no ser amado de la misma manera. Aunque vivir es arriesgarse a morir. Aunque desear es arriesgarse a ser defraudado. Aunque intentar es arriesgarse a fallar. A pesar de todo, debes arriesgarte. Debes correr los riesgos simplemente porque el más grande de los peligros de la vida es no arriesgarse. Las personas que no arriesgan nada o nunca tienen nada, no hacen nada. Tal vez podrán evitar el sufrimiento y la tristeza, pero no logran aprender, sentir, cambiar, crecer o vivir. Prisioneros de sus temores, son esclavos que han renunciado a su libertad, pues sólo cuando una persona se arriesga, es libre. Los pesimistas se quejan del viento; los optimistas esperan confiadamente que los vientos cambien de dirección y los realistas, ajustan sus velas en la dirección correcta. Arriésgate. Es cierto que puedes perder.

Pero... ¿Has pensado en lo que puedes ganar?


la felicidad no te busca, la felicidad te encuentra

Triste por una persona que ni si quiera vale la pena, así es como me siento yo. Amargada en esta soledad, ahogada en este mar de llanto, ya ni siento ni padezco. Todo me da igual, todo me parece gris, como una de esas antiguas películas en las que nadie hablaba y todo era solo de un color, aburrido, triste. Al principio llegue a pensar que habías llegado a mi vida para mejorar o cambiarla a mejor, pero fue todo lo contrario, me estas arruinando la vida. Y eso sinceramente me duele mas que a nada, duele muchísimo ver como la única persona a la que quieres es la que te arruina la vida la que en vez de levantarte cuando estas en el suelo, te da patadas viéndote ahí tirada sin poder hacer nada. Y encima es como si estuvieras atada de pies y manos, no le puedes hacer ningún daño a la persona que quieres, desgraciadamente eres así.



tienes que vivir, lo malo pasa....

Ese momento en que te sientes feliz, que nadie puede contigo. Nada ni nadie puede arruinarte este momento, nadie puede arruinarmelo. Pero repente escuchas una melodía, esa canción que hace sentirte como una mierda. Mil sentimientos te invaden, nacen de la nada. Justo en tu mejor momento. Recapacitas, para que mentirte y decir que eres feliz, si tan solo con una canción se te cae el mundo encima. Son cosas de la vida, nada es perfecto. Sabes sin la tristeza no existiría la felicidad y viceversa. La vida es una montaña rusa, estas en lo más alto y de repente cuando te das cuenta ya estas en lo más bajo, así como si nada. Pero ten en cuenta que tienes que vivir, que lo malo pasa, y que despues de la tormenta siempre saldrá el sol.

cuestión de tiempo...

No existe el olvido, no se puede olvidar a una persona o un hecho, simplemente, se supera. Superas relaciones, superas miedos, superas perdidas, superas heridas, continuamente superamos cosas, pero no las olvidamos. No desaparecen de un día para el otro ni de un año a otro de nuestra mente, simplemente comenzamos a darle importancia a otras cosas u otras personas que nos van alejando de lo que nos causa daño hasta que logramos que no nos afecten más. Es una cuestión más que nada, de tiempo...

en no rendirse nunca...

Malas rachas tiene todo el mundo, problemas, ganas de que todo termine. Pero la verdad es que lamentándote no arreglas nada, no consigues afrontar todos tus problemas, somos humanos, no somos perfectos y tenemos nuestros días de bajón. Pero nuestras vidas son como una partida de parchís: sales de casa, te diviertes, avanzas, pero siempre hay alguien o algo que te acaba comiendo y tienes que volver a empezar desde cero. Pero en eso consiste, en no rendirse nunca, en volver a empezar siempre. A veces es bueno perderse por el camino, porque nunca sabes que puedes encontrar en él, personas que demuestran tanto en tan poco tiempo, mucho más incluso que otras en gran parte de tu vida.

¿perfección?


 El roce de la perfección, las ganas irremediables de vivir, el deseo de gritar y correr sin un rumbo claro, el pedir calor y que comience a salir el sol, el que todo cuanto quieras esté al alcance de tu mano. Te observa, algo te dice con la mirada, tú no puedes dejar de sonreír, al fin y al cabo los dos sabéis que estáis hechos el uno para el otro y que nadie podría cambiar eso, te dice adiós con la mano, pero tú no dejas de sonreír, interpretas que es un hasta ahora, o un espérame que vuelvo en seguida. Se aleja sin dejar de mirar atrás para ver si sigues ahí, tú derramas una fina lágrima del anhelo de su cuerpo contra el tuyo, de sus manos aferrando las tuyas, de la estabilidad que le proporciona a tu mundo, de la energía que le da a tu corazón, de tus ganas de vivir. Desaparece, el sol comienza a caer... Se está haciendo de noche, pero no te preocupa, sabes que volverá, ¿por qué no lo haría? No tendría lógica que no volviese a tu lado, no tendría lógica que acabase con algo que estaba comenzando. Sigues intentando sonreír para que eso sea lo primero que vea en cuanto llegue, pero comienza a hacer frío... Tu mundo empieza a perder un poco el sentido, y entonces comienza a llover. Solo alguien podría acabar con el roce de la perfección entre un hombre y una mujer, y es... O ese hombre o esa mujer, y ¿tiene lógica? A veces las personas no necesitamos una razón lógica para acabar con algo, para darnos la vuelta y marcharnos como si nada olvidándonos de que otra persona nos estará esperando ahí donde la dejamos, sabiendo que lo bueno dura poco pero que no tan poco, y es entonces cuando deja de llover, cuando el tiempo pasa pero el sol no vuelve, y es entonces cuando debes levantarte y comenzar a crear tu luz a partir de la nada.