Y pasa el tiempo, pasan las horas, los días, los meses, y así pasa la vida... Y te vas dando cuenta de lo afortunada que eres, por vivir como vives, por tener la felicidad que abunda en tu pensamiento, y todo debido a la persona que te acompaña en todo momento, aquella que está tu lado siempre. Sé por experiencia que, en la vida, solo en contadísimas ocasiones encontramos a alguien a quien podamos transmitir nuestro estado de ánimo con exactitud, alguien con quien podamos comunicarnos a la perfección. Es casi un milagro, o una suerte inesperada, hallar a esa persona. Seguro que muchos mueren sin haberla encontrado jamás.