No soy lo que escribo, soy lo que tú sientes al leerme

martes, 8 de enero de 2013

caer levantarse, rutina constante-


Porque el tiempo se lleva recuerdos, te arrebata todo lo que tienes, y cuando te paras a pensar ya no tienes nada entre los pómulos de tus manos. Como los recuerdos un día lluvioso, encerrada mirando a la nada,  rodeada de vacío. Pero he aprendido, que soledad se escribe con "s", 'de silencio, de suicida, de salida y de susurros por salvarme. Sola... estoy mejor, lo reconozco. Pero llena más estar con alguien que no te hace perder el tiempo. Las palabras se me clavan como cuchillos, y las noches de insomnio se hacen comunes pese a los malos días. Llorar no es una solución, pues ya no reconforta nada. Gritarle al mundo que estás llorando en vano no es suficiente, que todos te pregunten "¿Qué te pasa?" Y no saber que responderles, no por vergüenza o por miedo, sino por la inconsciencia. La inconsciencia de no saber qué te pasa, de sentirte impotente al no mostrar nada más que una cara seria cuando quieren ayudar. Cuántas noches en vela preguntándole a tu pasado, que ha hecho con tu vida. Tan consumida, tan vacía, tan oscura... Un día llena de vitalidad y de ánimos por salir a delante, y al día siguiente, pareces estar hasta el cuello de mierda. A pesar de todo, con los años, he aprendido que reírse es más fácil que echarse a llorar. No importa el tono de gris que haya bañado mi día, si me echo unas risas al final, todo va bien, reírse es reconfortante,pero sobre todo abrir la mente y darse cuenta de  que nadie es perfecto y si de verdad piensas que lo eres, ahí está tu primer defecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario