No soy lo que escribo, soy lo que tú sientes al leerme

miércoles, 20 de febrero de 2013

hace frío sin ti, pero puedo vivir

Inevitable sonreír cuando te veo, ver esa expresión que tiene tu cara, tus cejas para arriba, tu sonrisa de oreja a oreja, las tonterías que haces, esos ovillos que se forman en tus mejillas cuando me ves. Y luego preguntan que por qué te sigo queriendo. Jamás pensé que ibas a ocupar tanto tiempo, tanto espacio, tantas lágrimas y tantos pensamientos , en mi cabeza, en mi mente y en mi vida. Una vez más me tomas por sorpresa, una vez más me desilusiono. La verdad es que la gente se cansa de esperar, de ilusionarse o de intentarlo. Supongo que me habré cansando, pero no me habré rendido del todo. Te olvido, por un tiempo. Soy feliz, por un tiempo.  Pero lo más triste es cuando te veo. Lo más triste es verte y que se me siga acelerando el corazón, que me siga poniendo de los nervios, que siga sonriendo como una tonta. Que siga admitiendo que te quiero. Y que acepte tenerte en mi corazón y no en mi vida. Y sé que no soy perfecta, pero yo por ti hubiese sido tu amante, tu compañera, habría cuidado de ti, te habría arropado, hubiese sido tu apoyo, tu amiga, tu enfermera, tu esposa, tu colega. No soy perfecta, pero soy la única que te ha amado de esta manera, con la intensidad con la que se ama, con la pasión con la que se desea, con la admiración que sentía por ti y con la pena y la tristeza por no corresponderme como yo me merecía. Porque a día de hoy yo quiero seguir viendo tu sonrisa, descubrir tus puntos débiles donde tienes cosquillas, escucharte reír a carcajadas, contar tus lunares. Seguir sintiendo tus dedos dibujando mil formas sin sentido en mi mano, relajarme con tu respiración, escuchar el ir y venir de tu corazón. Quiero hacerte reír, y hablar y hablar y hablar contigo. Quiero escuchar tus historias, que me cuentes como aquella noche fue de las mejores de tu vida. Quiero conocer tu mundo, y yo enseñarte el mío. Quiero mil cosas a tu lado, crear un nuevo comienzo, darnos cuenta que todo pasó para prepararnos para hoy, para mañana, para ese día en el que mi alma sepa lo que es el dulce sentir de tu abrazo. Te juro que quiero darte de ,mí todo, todo y mucho más, pero una relación se basa de dos, se basa en hechos no palabras, se basa en comprensión  en respeto mutuo, en apoyo. Que por mucho que duela hay que saber levantar la cabeza, dar un paso, y detrás de sí, otro. Así es, no se trata de pasar página, sino de cambiar de libro, de dejar atrás todos esos sentimientos, recuerdos, palabras, todas esas ilusiones, esperanzas, todo.

miércoles, 6 de febrero de 2013

aprendes y comprendes

Esos días, en que nadie te coge el teléfono, y las paredes se te echan encima, yo sé que siempre hay salida, pero saber que todo irá mejor, no quita que me sienta echa una porquería, pasan lo años, los proyectos, los sueños, recuerdas como querías ser cuando eras pequeño, crecer es darse cuenta que la vida no es como quisieras que fuera, todo es mucho más complejo, responsabilidades, luchas, deberes, sonreír cuando no te apetece, mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir cuando perfectamente sabes que te mienten,, porque termine haciendo lo que todos hacen, se supone que siempre me sentí diferente, he sido una cobarde disfrazada de valiente, siempre pendiente del que dirá la gente, escondo mis miedos para parecer fuerte, pero no es así, no soy fuerte, realmente cualquier soplo me derrumba. Y es que hoy, vuelve a ser uno de esos días, es costumbre. Es extraño cuando te das cuenta que ayer pensabas que te ibas a comer el mundo y sin embargo hoy lo tienes encima de tus hombros. Y sabes que es peor, darte cuenta que no tiene explicación ni motivo para explicar ese vacío que hoy llevas dentro de tu pecho. Y son en esos momentos cuando te das cuenta, reflexionas que  los errores no se niegan se asumen, las tristezas no se lloran se superan y el amor no se grita sino que se demuestra, te das cuenta de que esos son los únicos valores de la vida, porque puede que el ser humano se adapte a todo. Supere el dolor, cierre historias, empiece de nuevo, olvide, hasta consigue sofocar las más grandes pasiones. Pero a veces basta con nada para comprender que esa puerta nunca se cerró con llave.