Inevitable sonreír cuando te veo, ver esa expresión que tiene tu cara, tus cejas para arriba, tu sonrisa de oreja a oreja, las tonterías que haces, esos ovillos que se forman en tus mejillas cuando me ves. Y luego preguntan que por qué te sigo queriendo. Jamás pensé que ibas a ocupar tanto tiempo, tanto espacio, tantas lágrimas y tantos pensamientos , en mi cabeza, en mi mente y en mi vida. Una vez más me tomas por sorpresa, una vez más me desilusiono. La verdad es que la gente se cansa de esperar, de ilusionarse o de intentarlo. Supongo que me habré cansando, pero no me habré rendido del todo. Te olvido, por un tiempo. Soy feliz, por un tiempo. Pero lo más triste es cuando te veo. Lo más triste es verte y que se me siga acelerando el corazón, que me siga poniendo de los nervios, que siga sonriendo como una tonta. Que siga admitiendo que te quiero. Y que acepte tenerte en mi corazón y no en mi vida. Y sé que no soy perfecta, pero yo por ti hubiese sido tu amante, tu compañera, habría cuidado de ti, te habría arropado, hubiese sido tu apoyo, tu amiga, tu enfermera, tu esposa, tu colega. No soy perfecta, pero soy la única que te ha amado de esta manera, con la intensidad con la que se ama, con la pasión con la que se desea, con la admiración que sentía por ti y con la pena y la tristeza por no corresponderme como yo me merecía. Porque a día de hoy yo quiero seguir viendo tu sonrisa, descubrir tus puntos débiles donde tienes cosquillas, escucharte reír a carcajadas, contar tus lunares. Seguir sintiendo tus dedos dibujando mil formas sin sentido en mi mano, relajarme con tu respiración, escuchar el ir y venir de tu corazón. Quiero hacerte reír, y hablar y hablar y hablar contigo. Quiero escuchar tus historias, que me cuentes como aquella noche fue de las mejores de tu vida. Quiero conocer tu mundo, y yo enseñarte el mío. Quiero mil cosas a tu lado, crear un nuevo comienzo, darnos cuenta que todo pasó para prepararnos para hoy, para mañana, para ese día en el que mi alma sepa lo que es el dulce sentir de tu abrazo. Te juro que quiero darte de ,mí todo, todo y mucho más, pero una relación se basa de dos, se basa en hechos no palabras, se basa en comprensión en respeto mutuo, en apoyo. Que por mucho que duela hay que saber levantar la cabeza, dar un paso, y detrás de sí, otro. Así es, no se trata de pasar página, sino de cambiar de libro, de dejar atrás todos esos sentimientos, recuerdos, palabras, todas esas ilusiones, esperanzas, todo.

sos una grosa, me senti re identificada
ResponderEliminar